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Comunicación

El Discurso en Movimiento


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Una idea puede inspirar miles de pensamientos. Sin embargo, solo el procesamiento concienzudo y detallado de esta idea, puede derivar en la construcción de un discurso valioso, de una pieza con significado, de una campaña memorable, o cualquier otro producto comunicacional.

Este proceso de transformación y depuración no es algo estandarizado. Cada persona tiene métodos distintos de aproximación y tratamiento de una idea. Pero todos tienen algo en común: es posible quedarse estancados.

En muchas ocasiones, en el momento menos oportuno la idea parece quedar atascada en un callejón del que se resiste a salir. Las palabras no encajan, la imagen no convence, la campaña no cuaja. En momentos así, resulta inútil quedarse sentado y “pelear” con el computador. La mejor solución para esta sensación, es poner al cuerpo en movimiento.

discurso_movimiento

Aunque parezca descabellado, no lo es. Cada vez son más los estudios corroborar y sustentan la relación del movimiento físico con el movimiento de los pensamientos. Más que por razones metafísicas, tiene que ver con razones de tipo biológicas. Nuestro cuerpo funciona a través de complejos procesos biológicos y químicos que se generan a partir de determinados estímulos. El movimiento promueve y estimula muchos de estos procesos internos.

Es así como el levantarse y dar un paseo, o simplemente cambiar la postura, puede “re-direccionar” el pensamiento, permitiendo la salida a esa sensación de estancamiento. Esto quiere decir que para desarrollarse, las ideas también necesitan motricidad.

Tomando en cuenta esta premisa, puede afirmarse que el discurso es producto de la acción corporal y gestual dirigida. Lo que se comunica es, en cierto sentido, un movimiento; el movimiento genera la imagen, la imagen moviliza al pensamiento.

Estrategia

Reflexión sobre el contexto


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contexto

El valor de una frase, por sí misma, es grandioso. Hoy en día conocemos muchas frases célebres, dichas por quienes consideramos personas brillantes y memorables. Sin embargo, algunas de esas frases han sido extraídas de una estructura mucho más compleja: el discurso.

Un discurso es una construcción de ideas que buscan expresar un pensamiento, una posición o una opinión sobre un asunto específico. En un discurso nada está puesto al azar. Cada frase tiene un sentido, proviene de una causa y da entrada a otra idea, que viene a ser una especie de consecuencia o respuesta a la oración que la precede.

Otra característica importante del discurso, es que éste ha sido elaborado dentro de un contexto. Es decir, está enmarcado dentro de determinadas condiciones culturales y temporales. Aunque ciertamente, muchos discursos pueden llegar a trascender y convertirse en palabras atemporales, siguen siendo producto de una época y de una circunstancia específica.

Esta condición intrínseca de las frases y el discurso es algo que debemos tener presente en todo momento, seamos comunicadores o no. Pues es el contexto, lo que nos da las claves para hacer la correcta lectura del mencionado discurso.

Como lectores (o simplemente consumidores de información) debemos ser capaces de averiguar y conocer lo que está detrás de una frase célebre o las palabras de una figura pública. Solo de esta manera lograremos no tergiversarla ni cambiar su significado.

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Comunicación: una dinámica de percepción


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IMG00118-20120204-1405Hay tantos elementos subjetivos que abordar  en el Arte de la Comunicación Presencial y la Oratoria, que no puedo hacer otra cosa que aproximarme a ellos instintivamente. Ha resultado sumamente interesante  y enriquecedor  el concebir  gran parte de mi trabajo como un proceso de percepción, uno que requiere altos niveles de apertura  y una suspensión de los prejuicios.

Progresivamente, a lo largo de estos 10 años de ejercicio profesional, he venido comprendiendo que no hay algo que pueda considerarse como bueno o malo a priori cuando se trata de los modos de expresión de una persona o sus formas de comunicación. Hay otra aproximación que resulta muy útil: todo depende de lo que quiera lograrse en la audiencia. Partiendo de esta idea, cualquier elemento puede ser apropiado o inapropiado.

Se acostumbra a trabajar sobre el orador y sus habilidades técnicas considerando audiencia, contexto y circunstancia, y esto lo considero adecuado y necesario. Pero muy a menudo se olvida que ello apunta más a la flexibilidad y capacidad de adaptación del Comunicador u Orador que de un análisis exhaustivo sobre el público y lo que rodea a la presentación. Abordar los aspectos de Audiencia, Contexto y Circunstancia es más, y he aquí el énfasis, un acto de percepción y escucha para la acción que un proceso de recolección y análisis de datos.

Por eso para mí es fundamental trabajar perceptiva e intuitivamente, y enfocarme en el desarrollo de la espontaneidad y creatividad del Orador. Ello requiere de máximo compromiso, conciencia de la intención y del propósito comunicativo, además de conexión con el propio instrumental expresivo.

He allí un camino profundo y fértil de trabajo e investigación en el campo de la Comunicación Humana. Este es nuestro camino.